La neurocientífica Wendy Suzuki, compartió con el mundo estos valiosos consejos para vivir la ansiedad en los tiempos actuales, y sacar ventaja de ello.

Quienes han padecido ansiedad, la definen como un estado de constante angustia y debilitamiento mental, síntomas que disminuyen considerablemente la calidad de vida de quienes la sufren.

En Chile, según el informe de Depresión y otros desórdenes mentales comunes de la OMS en 2017, más de un millón de personas tiene ansiedad, sin considerar a los menores de 15 años.
La estadística es alarmante, ya que evidentemente, en 2021 la cifra probablemente ha aumentado de forma no oficial, considerando los acontecimientos sociales y políticos de los últimos años.

Hay que tener en cuenta que la comunidad experta en salud mental, considera importante hacer una diferencia entre ansiedad normal y trastorno, lo que ayuda a estar más atentos a los síntomas.

Esto podría resumirse en que la ansiedad se vuelve un trastorno cuando, de forma constante, los síntomas impiden realizar actividades de la vida diaria, provocando que la persona se sienta cada vez más debilitada, aislada y angustiada. La diferencia está en la persistencia del tiempo.

¿Mirar la ansiedad como algo positivo?

Wendy Suzuki
Fotografía: MATT SIMPKINS

Wendy Suzuki es profesora de Psicología y Neurociencia en el Center for Neural Science de la Universidad de Nueva York, y ha dedicado su carrera a estudiar la plasticidad del cerebro y los efectos del ejercicio físico en el desarrollo cognitivo y la salud mental.

En sus postulados, propone mirar la ansiedad como una emoción que nos permite obtener fortaleza mental, una oportunidad para desarrollar la resiliencia en nuestras vidas.

Encontrar fortaleza, con la ansiedad como catapulta.

Los 6 pasos a practicar diariamente

La profesora Suzuki, en entrevista con el medio BBC mundo, detalló una por una las 6 prácticas que incluye en su rutina diaria para fortalecer su salud mental y desarrollar la resiliencia.

Consideramos importante recalcar que estas prácticas están destinadas a cualquier persona, padezca o no de ansiedad en este momento, ya que deben considerarse como consejos para todas las etapas de nuestra vida.

1. Visualiza resultados positivos

Primero nos enseña sobre el impacto del pensamiento positivo en nuestras vidas. Por ejemplo, cuando estamos en la incertidumbre de si las cosas van a salir bien o mal, probablemente si sufres de ansiedad pensarás de inmediato en el resultado menos favorable ¿qué pasaría si piensas en el mejor escenario posible?

Suzuki resalta el pensar en “el mejor” y no simplemente en los “buenos escenarios”, como algo importante para lograr este punto. Esta practica a la larga nos permite desarrollar la capacidad de esperar resultados positivos.

2. Convierte la ansiedad en progreso

La plasticidad cerebral se refiere a la capacidad del sistema nervioso para cambiar su estructura y funcionamiento a lo largo de su vida, y esto es lo que nos permite ser resilientes en tiempos difíciles.

La tristeza, el miedo, la angustia y la ansiedad, nos ayudan a crear oportunidades para explorar profundamente nuestras emociones y pensamientos, generando cambios significativos en nuestra respuesta cerebral.

El cerebro aprende cada vez que nos calmamos, que reevaluamos situaciones, que nos planteamos pensamientos y tomamos decisiones más inteligentes.

Cada vez que superas tu ansiedad, es un progreso.
En palabras de la profesora Suzuki: “Estas comparaciones pueden parecer simplistas, pero apuntan a opciones poderosas que producen resultados tangibles”.

3. Prueba algo nuevo

En este punto propone experimentar algo nuevo, fuera de tu zona de confort, por ejemplo, una clase en línea, un deporte nuevo, un lugar desconocido.

Evita considerar las limitaciones de dinero o de tener que socializar de inmediato con otras personas, ya que, por ejemplo, en internet y redes sociales puedes encontrar clases gratuitas de algo novedoso para ti.

Empuja a tu cerebro a probar cosas que nunca antes habías considerado.

4. Comunícate con otras personas

Tu entorno es fundamental para tu fortaleza mental. Mantenerte conectado con otras personas y fomentar activamente tus relaciones personales, y a la vez pedir ayuda cuando lo requieras, son la clave para no sentirnos solos.

En palabras de Suzuki, esta no es una práctica fácil de cultivar, pero es necesaria para “recurrir a tu propia capacidad de recuperación para perseverar y mantener tu bienestar”.

5. Practica el auto-tuit positivo

Aquí usa como ejemplo al artista Lin-Manuel Miranda, quien detalló que usa la red social Twitter para enviar mensajes optimistas y divertidos durante el día.

En ojos de Wendy, al mirar a este artista en entrevistas, verás a una persona resistente, productivo y creativo, y sus recordatorios positivos son parte de las acciones que lo llevan a ser la persona que es.

Emitir comentarios positivos de forma constante, ya sea de manera pública o privada, es una excelente medida para reforzarnos a nosotros mismos.

Además, nos aconseja una práctica simple en caso de que nos resulte difícil emitir comentarios positivos en este momento: Pensar en alguien a quien amamos, y/o admiramos, y escribir mensajes o pensamientos positivos con respecto a esa persona. Anotarlos o simplemente decírtelos a ti mismo.

6. Sumérgete en la naturaleza

En el último consejo, recalca y hace énfasis en la importancia de la naturaleza en nuestra salud mental, hecho que ha sido demostrado una y otra vez por la ciencia.

No te limites a esperar ir a un bosque o a la playa para disfrutar de ella, un parque o un lugar cercano y tranquilo que tenga vegetación, pueden ser más que suficientes para conectarte con el entorno natural.

Esta práctica aumenta significativamente tu bienestar emocional y refuerza tu resiliencia.

Para terminar, la profesora nos dice: “Este ejercicio aumenta tu capacidad de recuperación general, ya que actúa como una especie de restauración de energía y restablece tu equilibrio”.

¿Qué te parecen los planteamientos de la profesora Suzuki?

Creemos que, si bien pueden parecer simples, ese es su verdadero valor, ya que son prácticas que todos y todas podemos realizar sin limitaciones de ningún tipo.

Y aunque parezcan pequeñas acciones, hábitos o cambios, recuerda, una vez más, que tu cerebro aprende y puedes generar grandes cambios si tu respuesta a ciertas situaciones es diferente.

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