Como la mayoría de nosotros, probablemente hayas comido algo en las últimas horas. Y como muchos de nosotros, es posible que no puedas recordar todo lo que comiste, y mucho menos lo que sentiste al comerlo. Según algunos estudios, habemos (me incluyo) personas que pasamos dos horas y media al día comiendo, pero más de la mitad del tiempo también estamos haciendo otra cosa. Debido a que estamos trabajando, manejando, caminando, leyendo, mirando televisión o jugando con un dispositivo electrónico, no logramos estar plenamente conscientes de lo que estamos comiendo. Y esta alimentación sin sentido, la falta de conciencia de los alimentos que estamos consumiendo, puede estar contribuyendo a la epidemia nacional de obesidad y otros problemas de salud según dice la Dra. Lilian Cheung, nutricionista y profesora de Harvard T.H. Escuela de Salud Pública (Harvard T.H. Chan School of Public Health).

¿Qué es comer conscientemente?

La atención plena significa centrarse en el momento presente, siendo capaces de reconocer y aceptar nuestros sentimientos, pensamientos y sensaciones corporales. Los principios de la atención plena también se aplican a la alimentación consciente, pero este va más allá de nosotros como individuos, ya que también abarca a todo el contexto y seres con quienes hábitamos este planeta.

Lo que debemos tener muy claro para adoptar una alimentación consciente, según dice la Dra. Cheung, es poner en práctica la diversas acciones y hábitos que favorezcan la sostenibilidad de los cultivos alimentarios, así como los beneficios para la salud de los alimentos. Esto último forma parte de las directrices alimentarias de muchos países desarrollados.

“Dependiendo del tipo de alimento, te recomiendo masticar cada bocado entre 20 a 40 veces”

Aunque las opciones ideales de alimentación consciente son similares a la dieta mediterránea, centrada en el consumo de diversas frutas, verduras, granos integrales, semillas, frutos secos y aceites vegetales, es posible incorporar otros alimentos, los cuales no consumimos por estar catalogados dentro de los productos que precisamente no ayudan a mantenernos saludables. Si prestamos total atención a lo que comemos, podrás disfrutar también de estos otros tipos de alimentos, pero con menos frecuencia. En esencia, comer con atención significa estar completamente atento a lo que ingerimos, desde que compramos, preparamos, servimos y comemos. Sin embargo, adoptar la práctica, puede requerir más que unos pocos ajustes ya que hay prácticas de almacenamiento que pueden deteriorar nuestra comida, principalmente destruyendo sus nutrientes principales.

A continación, te entregamos una serie de recomendaciones para contribuir con tus hábitos:

Comienza con tu lista de compras.

Considera el valor que entrega a tu salud cada artículo que agregues a tu lista y respétala para evitar la compra compulsiva cuando estés en el supermercado. Llena la mayor parte de tu carro de compras en la sección de productos y evita los pasillos centrales, ya que se encuentran llenos de alimentos procesados, como galletas, papas fritas, bebidas azucaradas y gaseosas. Al momento de pasar por caja, también habrán una serie de dulces y productos que te incentivarán a tomarlos.

Acércate a la mesa con apetito y no cuando tengas mucha hambre

Cuando te saltes comidas llegarás con hambre y el propósito de tu organismo, como primera prioridad será llenar el vacío, en vez de enfocarte en disfrutar los alimentos disponibles en tu mesa.

Sírvete pequeñas porciones

Te recomiendo algo que puede ser muy útil, esto consiste en limitar el tamaño del plato a nueve pulgadas o menos (22.9 centímetros).

Aprecia y valora tu comida

Haz una pausa por uno o dos minutos antes de comenzar a comer. Esto te permitirá contemplar todo y a todos los que hicieron posible llevar la comida a tu mesa. En silencio, expresa tu gratitud por la oportunidad de disfrutar de una deliciosa comida y de los compañeros con los que la estás disfrutando.

Trae todos tus sentidos al alimentarte

Cuando cocines, sirvas o comas tus alimentos, debes estar atento al color, la textura, el aroma e incluso los sonidos que hacen los diferentes alimentos al prepararlos y comerlos. Mientras masticas la comida, intenta identificar todos los ingredientes, sabores predominantes y especialmente los condimentos utilizados.

Toma pequeños bocados

Es más fácil probar la comida por completo cuando la boca no está llena. Deja tus utensilio entre bocados, para que estés plenamente consciente de lo que llevaste a tu boca.

Masticar bien

Es muy importante que mastiques bien, que puedas identificar la esencia de la comida. (Puede que tenga que masticar cada bocado de 20 a 40 veces, dependiendo de la comida). Puede que te sorprendas de todos los sabores que se estarán liberando en este proceso.

Come despacio

Si sigues los consejos anteriores, podrás aprovechar al máximo tus comidas y estar consciente de cada uno de los alimentos que dispusiste para nutrirte. Dedica al menos cinco minutos a comer conscientemente antes de comenzar a hablar con tus compañeros de mesa.

“Acércate a la mesa con apetito y no cuando tengas mucha hambre”
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