En época de modalidad de teletrabajo y trabajo semipresencial o híbrido, los espacios interiores se vuelven un punto fundamental para mejorar nuestro rendimiento y evitar el caos mental. En este artículo te entregamos algunos consejos para lograrlo.

La psicología del espacio interior, refiere a los espacios que habitamos frecuentemente y en cómo sus características físicas pueden afectar nuestro comportamiento.

Sentimientos de seguridad, comodidad y satisfacción, pueden ser difíciles de conseguir si estamos trabajando en un espacio que no nos agrada. Por ello, nuestro entorno laboral es clave para tener jornadas de trabajo más eficientes y que además permitan cumplir con las exigencias laborales sin mayores distracciones. Esto toma mayor importancia durante la crisis de la pandemia, en la que predomina el teletrabajo y estamos sujetos a cambios a los que no estábamos acostumbrados.

Estos cambios pueden perjudicar el rendimiento laboral si no estamos cómodos o conformes con el lugar en el que desarrollamos nuestras actividades durante varias horas, ya que se incrementan los sentimientos de desconexión y aislamiento.

Si un trabajador o trabajadora, debe realizar su trabajo en casa, será fundamental que el entorno sea tranquilo, agradable y esté ordenado visualmente.

La nueva normalidad

Cuando el encierro se volvió obligatorio en 2020, nos dimos cuenta que la dinámica laboral actual, permite que los trabajadores puedan realizar sus labores en gran o total medida a través del uso de tecnologías. Por un lado, esto puede ser beneficioso en términos de protección, pero también se vuelve un factor que afecta la salud mental de las personas.

El escritor británico Michael Frayn, es autor de la novela titulada “Una vida muy privada”, escrita hace 50 años, y en ella predecía que el uso de las tecnologías terminaría por desarrollar una sociedad donde las personas estarían cada vez más encerradas en sus hogares. Un tipo de nueva normalidad donde la comunicación se volvería menos personal y presencial.
¿Es el fiel reflejo de nuestra sociedad actual?

¿Cómo mejoramos nuestro entorno?

La psicología del espacio interior tiene varios puntos importantes; algunos de ellos pueden parecer complicados para algunas personas si, por ejemplo, tiene recursos económicos limitados para realizar cambios estructurales drásticos en sus espacios, no cuenta con una habitación separada del área de descanso o no tiene conocimientos en diseño de interiores. Pero no te preocupes, ya que algunos cambios, si bien parecerán más pequeños, de igual forma tendrán un gran impacto a la hora de mejorar nuestra situación actual. También debes considerar que no es necesario hacer grandes modificaciones en toda la habitación, puedes limitarte al espacio en concreto en donde más trabajas (escritorio, comedor, etc.).

Convierte tu espacio en tu hogar

Lo primero es analizar si la habitación o espacio que tenemos disponible para teletrabajar es un lugar que nos representa e identifica:

“¿Es ese mi color favorito para la habitación?”
“¿Me gusta cómo están organizados los muebles?”
“¿Me gustaría tener una planta en ese rincón?”

Haz una lista de lo que responde a tus gustos personales dentro de tu espacio y toma notas realistas de lo que te gustaría y podrías cambiar. Esto te ayudará a saber qué es lo que te haría feliz para hacer de esa habitación un lugar donde te sientas cómodo.

Una casa no es sólo un conjunto de muebles, una casa es un hogar y debe ser el reflejo de quienes la habitan.

Cada cosa en su lugar: elimina el desorden

Para evitar la acumulación de desorden, establece cajones, cajas y organizadores determinados para cada elemento de tu espacio. Organiza los cables de tu computador, impresora y teléfono para que no estén enredados o a la vista. Guarda en pequeñas cajas los materiales de oficina como engrapadoras, lápices y tintas. Despeja lo más posible tu mesa o escritorio y determina un espacio de almacenaje que no sea visualmente ruidoso para ti. Una vez que sepas dónde va cada cosa, al final del día te será mucho más fácil organizarlos.

Iluminación

Es quizás uno de los puntos más importantes, pues una mala iluminación genera mayor cansancio y perjudica la concentración. Prioriza la iluminación natural lo máximo posible, y cuando ya no sea suficiente, utiliza una lámpara alta y/o luz en el techo para iluminarte. Se recomienda utilizar una luz que sea a nivel intermedio: ni muy cálida, ni demasiado fría. Además, evita colocar la pantalla de tu computador de espalda a la luz natural, ya que esto genera que estés constantemente tratando de graduar la luz de la pantalla, ocasionando molestias oculares y mareos. Lo mejor es tener una iluminación lateral, a unos 90° de luz natural.

Ventilación

Intenta colocar tu espacio lo más cerca de una ventana. Los espacios bien ventilados permiten una mayor oxigenación, por lo tanto, serán favorables para la concentración, memoria y motivación. Si tu espacio no cuenta con una adecuada ventilación, procura hacer pequeñas pausas para salir al patio o al balcón y tomar un poco de aire fresco.

El color

Intenta encontrar una armonía cromática, es decir, que los colores de tu espacio de trabajo sean parecidos o se complementen entre ellos. En lo posible, las paredes deben ser de un solo color y estar lo más despejadas posibles. El blanco siempre es una buena opción para las paredes. En cuanto a los elementos decorativos, los tonos suaves de verde y azul facilitan la concentración.

El color

Los elementos que compongan el espacio de trabajo, deben ser principalmente esenciales y funcionales. En lo posible una mesa y silla muy cómodas que permitan una ergonomía adecuada, de tamaños pequeños y suficientes para tus necesidades.

También es importante que el espacio tenga algunos elementos que nos hagan felices, por ejemplo, un pequeño marco con una fotografía significativa, un organizador de los útiles de escritorio, un tablero de recordatorios.

Otra buena idea es tener una pequeña planta y algunos elementos decorativos que harán el espacio más armonioso.

Recuerda que los pequeños cambios hacen grandes diferencias y tu espacio de trabajo debe ser un lugar donde te sientas cómodo, concentrado y donde puedas aplicar el autocuidado.

¡Regálate un espacio que te haga feliz!

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